Muchas veces, supongo que como muchos
otros, me entran unos bajones porque veo que no llego hasta las metas
que me planteo. Veo una barrera entre lo que quiero y lo que es. Me
pasa muchas veces, son ciclos que se repiten. A pesar de ello,
después hay algo que me hace volver a levantarme, disipa esa
negatividad i alumbra otro sentido.
Ese algo es el darme cuenta que todo el
mundo, en ámbitos generales de la vida, cualquier cosa, habilidades
y capacidades, se le da bien algo pero otras cosas no, todo depende
del carácter de cada uno y de las experiencias vividas.
Es cuando llego a la conclusión de que
existen dos formas de tomarse la vida, hacer simplemente lo que se te
da bien, lo fácil, lo que es innato en ti o la otra opción, luchar
por lo que no tienes una aparente habilidad o capacidades.
Existen diferencias significativas
entre esas dos tipos de personas, quienes solo hacen lo que se les da
bien, los demás pueden pensar que es grande en lo que hace, pero
quienes luchan contra lo que se les hace difícil no mostrarán tanto
esta potencia a los demás. Pero a la larga quienes van más allá de
sus posibles capacidades aprenden a luchar contra la adversidad,
contra lo que no es fácil, en cambio quienes están acostumbrados a
lo fácil, cuando se ven frente a un desafio no saben como
reaccionar.
Se puede decir que los caminos que más
obstáculos tienen son como una señal que nos llama hacía ellos. Es
el verdadero camino que debemos trazar.
Por eso, me acuerdo de esto y doy
gracias a las barreras y los obstáculos, porque me hacen más fuerte
cada día.